Siempre lo supe. Siendo sincera, lo sabia desde el instante que empece a negarlo, pero siempre existe ese fatal impulso de darle una oportunidad a la esperanza, esperanza de olvidarte y cambiar de pagina. Asi me persiguieron tus amigos, tus letras, saludos, preguntas y hasta tu, quise negarme. Quise mentir y decir que no importaba nada, que alguien mas ocuparia tu lugar, titubeando lo decia, titubeando. Sin estar segura lo hacia, esperando consuelo lo hacia, intentando borrante de mi vida, de mi pasado, de mi historia, de mis manos, mira que lo intentaba... con todas mis fuerza lo intentaba, pero tu nombre se aferraba a mis ropas, pero tu anhelo me seguia a todas horas, estabas ahi y tragaba saliva para no voltear a verte, para no correr y apretrte con mis brazos, para no embarrar mi mejilla a la tuya, para no llorar por tener que renunciar a tus manos, a tu rostro, a tus palabras, a tu amor, incondicional amor.
Puede que nadie lo entienda, me basta con entenderlo yo. Nunca encontrare a nadie que ocupe tu lugar, ninguna otra bailara conmigo en media plaza de la prepa bajo los ojos espectantes de muchachos inconformes, ninguna otra cambiara palabras descalza con un microfono que da descargas por dos horas, ninguna otra escribira de mi lo que tu conoces, eso, lo se, tu tambien. Lo intente, estos anios sin tregua lo intente gastando energia, guardando un rencor inombrable, un coraje que no me ha dejado verte, hablarte, un enojo terrible que me ha envenenado el alma, me ha aletargado el cerebro, me ha bloqueado las manos y me ha dejado las hojas en blanco. No puedo seguir asi, extranandote estupidamente extranandote, sin saber a ciencia cierta porque no estamos escribiendo, creando, publicando cuando nuestro sueno era ese... Deliberadamente necesito esa paz que solo tu puedes darme. Solo tu sabes de que hablo. Solo tu.
Con toda la musedad de ser Euterpe.